La nueva obligación de registro de la jornada de trabajo

Ignacio Sampere – BDO Abogados para Proassa Magazine
 
La nueva obligación de registro de la jornada de trabajo
 
El martes 12  marzo 2019, fue publicado en el BOE el Real Decreto-Ley 8/2019 que regula la obligación de registro diario de la jornada de trabajo.  Debido al impacto que tendrá la implantación de esta nueva obligación legal, la misma será exigible a partir del 12 mayo 2019, disponiendo así las empresas de un periodo mínimo de adaptación.
 
El registro diario de las horas de trabajo no es en sí una nueva obligación, por cuanto el registro ya era plenamente exigible, desde principios de 2014, para todos los contratos a tiempo parcial. De hecho, el citado Real Decreto Ley no ha introducido modificación en el control de la jornada de los contratos a tiempo parcial, que sigue en vigor pero complementado con los cambios legales ahora introducidos.
 
Así por tanto, la novedad del registro de la jornada diaria es que, a partir del 12 mayo 2019, cualquier empresa que opere en España, independientemente de su tamaño, y de la modalidad de contratación laboral utilizada, ha de “garantizar el registro diario de jornada, que deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo de cada uno de sus trabajadores (…)”
 
La nueva redacción del art. 34 del Estatuto de los Trabajadores (ET) señala que el registro diario de la jornada debe aplicarse “sin perjuicio de la flexibilidad horaria que se establece en el mismo precepto”. En consecuencia, la obligación de dicho registro diario de jornada será igualmente exigible en trabajos que no se presten físicamente en el centro de trabajo de la empresa o con jornada variable a lo largo de la semana o del mes.
 
Consciente de la imposibilidad de que en una única norma se regulen todas las peculiaridades y circunstancias que pueden darse en los horarios y modalidades de prestación de servicios por los trabajadores, el Gobierno se ha limitado a introducir un nuevo apartado en el art. 34 del ET, en el que fija que la  organización y documentación del registro de la jornada diaria se establecerá “Mediante negociación colectiva o acuerdo de empresa o, en su defecto, decisión del empresario previa consulta con los representantes legales de los trabajadores en la empresa, se organizará y documentará este registro de jornada”.   Por tanto, los convenios colectivos sectoriales tendrán un gran protagonismo para concretar dicho marco legal de registro atendiendo a las peculiaridades de cada actividad económica. A nivel de cada empresa, o incluso en cada centro de trabajo, las obligaciones concretas de registro diario de la jornada podrán pactarse con la representación de lo trabajadores (cuando ésta exista), mediante convenio colectivo o acuerdo de empresa. Inevitablemente, ello provocará un periodo transitorio hasta que en los distintos convenios colectivos sectoriales, o en su caso convenio de empresa, se recojan las especialidades del registro de jornada diseñado para los distintos niveles y situaciones de prestación de servicios laborales. Ahora bien, ha de advertirse que, ni la falta de regulación de esta materia en los convenios colectivos sectoriales actuales, o la inexistencia de representación legal de los trabajadores en la empresa, exonera a ésta de garantizar el registro diario de la jornada de trabajo a partir del 12 mayo 2019. En esa fecha se inicia un periodo transitorio difícil por cuanto cada empresa deberá elegir un sistema de registro de jornada, atendiendo a sus peculiaridades. En este punto, ha de señalarse que, con muy buen criterio, este cambio del art. 34 del ET no impone un sistema específico de control diario de la jornada al que queda sometida toda clase de prestación de servicios laborales, pudiendo la empresa elegir cualquier sistema de registro, manual, informático, por control remoto (a través de los teléfonos móviles), sistema de huella dactilar, y otros que cumplan el objetivo de la norma y que se adapte a sus necesidades. Ha de recordarse que la fijación del registro de jornada ha sido habitualmente una facultad organizativa del empresario, precedida de una de consulta a los representantes legales de los trabajadores, cuando dicha representación estuviese constituida.
 
Siguiendo las experiencias de la inspecciones de trabajo del control de la jornada de los contratos a tiempo parcial, las empresas son plenamente libres para elegir el sistema de registro diario de la jornada de cada uno de sus trabajadores siempre que se cumplan, los siguiente requisitos:
  • Debe ser un registro diario y ha de especificar la hora de entrada y salida de cada trabajador.
  • La fiabilidad e invariabilidad de los datos registrados para evitar la manipulación o alteración de los mismos.
  • Debe poder ser inspeccionables en el propio centro de trabajo o en la sede de la empresa.
No serán por tanto ni suficientes ni válidos, la exhibición del horario general de aplicación a la empresa, o cuadrantes de previsión de horarios para cada empleado.
Asimismo, se obliga a la empresa a que conserve los registros diario de jornada de cada uno de sus trabajadores durante cuatro años, debiendo permanecer los mismos a disposición de los trabajadores, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo.
 
Permanece en vigor la obligación de documentar, de forma individualizada por trabajador,  las horas extras que se presten, junto con la compensación de las mismas con descanso (dentro de los cuatro meses siguientes a su realización), o en su caso su retribución para acreditar que las mismas no exceden del límite máximo de 80 horas anuales.
 
Deben las empresas tener presente que el incumplimiento de la obligación de registro de la jornada de trabajo de los empleados será calificado como infracción laboral grave y se sancionará con multa, en su grado mínimo de 626€, y en su grado máximo de 6.250 euros. 
 
Con independencia de consideraciones sobre la oportunidad de este cambio legal, así como las dificultades prácticas de implementar el registro diario de la jornada en  muchas situaciones de prestación de servicios laborales que se dan en la actualidad, es ésta una obligación legal ineludible para la empresa que “ha venido para quedarse”.  Por ello nuestra recomendación es que cada empresa valore las distintas opciones de registro diario de la jornada de trabajo que con menores dificultades se adapten a su sistema de producción y de prestación de servicios. 
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